Cali, Valle – Mientras la ciudad encendía la noche del 30 de noviembre para recibir diciembre con la tradicional “alborada”, el saldo no fue solo de fiesta. Tres personas, entre ellas un adolescente de 17 años, resultaron con quemaduras graves por el manejo de pólvora, según confirmó el secretario de Seguridad, Jairo García.
A pesar de las advertencias reiteradas de las autoridades sobre los riesgos –especialmente para niños, adultos mayores y animales–, desde las 12:00 p.m. y durante casi una hora, estallidos de fuegos artificiales se tomaron distintos barrios de la ciudad.
“Es increíble que, en pleno 2024, sigamos normalizando que la ‘celebración’ termine en emergencias médicas”, comentó en redes Daniela Ríos, una joven activista por el bienestar animal. Y es que, más allá de las cifras humanas, organizaciones protectoras recuerdan el pánico, desorientación y riesgo mortal que estas detonaciones generan en mascotas y fauna callejera.
Las autoridades desplegaron más de 250 uniformados en un operativo de control, pero resultó insuficiente para evitar los incidentes. La pregunta que queda en el aire, y que muchos jóvenes se hacen, es: ¿Vale la pena mantener una tradición que cada año deja heridos, afecta la salud mental de muchos y pone en peligro a los animales?
Mientras los afectados se recuperan, el debate entre tradición y responsabilidad sigue encendido. ¿Tú qué opinas? ¿Hay formas más seguras y conscientes de recibir diciembre?